
La seguridad privada se refiere a aquellas personas encargadas de cuidar y garantizar la integridad física de personas, bienes y/o inmuebles que quien los contrata deja a su cargo. Es privada debido a que son empresas quienes brindan el servicio y no el Estado.
Este sistema de seguridad se ha convertido en un servicio ampliamente requerido por empresas, instituciones e incluso personas particulares.
La necesidad de seguridad privada ha provocado un problema: el crecimiento de empresas ilegales que afectan el servicio brindado por las que sí están bien establecidas, así como los abusos a los trabajadores que desempeñan este peligroso trabajo.
Un hombre que trabaja como guardia de seguridad privada, y cuyo nombre dejamos en el anonimato, narró que ha llegado a sufrir de malos tratos, aguantar hambre y frío, así como insultos por parte de sus supervisores como de gente a quienes brindan los servicios, y diversos descuentos que les realizan.
Ante Expedientes narró que el trabajo es peligroso debido a que su vida está en riesgo constantemente debido a la necesidad de mantener a sus familias.
“Ser seguridad privada es tener un pie en la Tierra o en el hospital si quedás vivo y el otro en la sepultura”, explicó el guardia.
Muchas personas ven atractivas las ofertas laborales dentro del campo de la seguridad privada; sin embargo, una vez contratados se percatan que la realidad es otra y las condiciones son deplorables.
Muchas empresas mienten con los beneficios que ofrecen a los trabajadores, pues únicamente los explotan hasta que finalmente deciden despedir de manera injustificada.
“Hacemos nuestro mejor trabajo y ya viene un regaño verbal, después un regaño escrito y por último cambian los estatus y cambian al elemento por otro que uno está optando”, explicó este trabajador.
“Sacrificamos nuestro tiempo. A veces nos hacen trabajar más de 24 horas, cuando son turnos de 24 x 72 porque a veces nuestro relevo no llega”, señaló el trabajador.
Explicó que los obligan a esperar a sus relevos, pues si se marchan (aunque se hayan cumplido las 24 horas del turno) los acusan de abandonar el puesto de trabajo e incluso los pueden despedir por ello.
Expedientes permitió conocer una empresa de seguridad privada que está legalmente constituida.
Allí el encargado explicó que cualquier persona puede trabajar allí, una vez cumpla con los requisitos establecidos.
Los elementos que son contratados deben realizar un entrenamiento, el cual dura 15 días.
Quienes inician como guardias pueden pasar a ser hasta supervisores.
Las armas son guardadas en una bóveda de seguridad y cada una cuenta con su tarjeta de portación.
Las tarjetas de portación son emitidas por el DIGECAM de manera anual.
Esta empresa brinda habitación a los trabajadores durante 15 días, mientras reciben su primer pago y pueden conseguir dónde alojarse.
Le invitamos a ver el programa completo de Expedientes.


