
En la dolorosa derrota 4‑0 ante el PSG en la semifinal del Mundial de Clubes, Luka Modric jugó su último partido con el Real Madrid. El mediocampista croata dejó claro que no volverá a vestirse de blanco, poniendo punto final a trece años de éxitos con el club merengue.
En sus primeras declaraciones tras el encuentro, Modric confesó sentirse agradecido y lleno de emociones al cerrar este ciclo:
“Ha terminado una etapa inolvidable, gloriosa y ganadora. En el Real Madrid he crecido como jugador y como persona. El Real Madrid me lo ha dado todo (…) Voy a ser siempre madridista”.
Recordó especialmente “La Décima”, la Champions League que marcó el inicio de la nueva era de dominio europeo del club.
Modric también habló con orgullo sobre la relación con el presidente Florentino Pérez, revelando que jamás había visto al dirigente emocionarse hasta ese día:
“El presidente me trató diferente… y lo demostró en mi último partido, porque yo nunca había visto al presidente llorar”.
Sus palabras reflejan el vínculo especial y el cariño mutuo que se forjó a lo largo de una trayectoria legendaria.
Aunque cierra su etapa en el conjunto merengue, su carrera sigue. El croata firmará por el AC Milan para la próxima temporada, con la intención de disputar también el Mundial 2026 con Croacia. Su despedida no es un final, sino el comienzo de otro capítulo en una carrera que sigue inspirando respeto y admiración.


