Trump interroga a jugadores de la Juventus sobre el transgénero

El gesto puso visiblemente incómodos a los jugadores, quienes optaron por el silencio diplomático.

El miércoles, una delegación de jugadores de la Juventus, compuesta por figuras como Weston McKennie, Timothy Weah, Dušan Vlahović y directivos como Damien Comolli y el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, fue recibida en el Despacho Oval de la Casa Blanca por el expresidente Donald Trump. La visita se enmarca en el contexto del Mundial de Clubes, donde la Juventus se medirá con Al Ain esta misma noche en Washington D.C.

Durante la rconferencia improvisada con la prensa y detrás de Trump, el expresidente abordó diversos temas políticos. Sin embargo, lo más llamativo ocurrió cuando Trump giró hacia los futbolistas y preguntó: “¿Podría entrar una mujer en su equipo, muchachos?” Al recibir silencio y sonrisas incómodas, insistió varias veces.

Trump, quien firmó en febrero una orden ejecutiva prohibiendo la participación de personas trans en deportes femeninos, preguntó nuevamente si un jugador trans podría jugar, sugiriendo que solo deberían jugar entre mujeres. Comolli intentó desviar el foco mencionando el exitoso equipo femenino de la Juventus diciendo: “tenemos un excelente equipo femenino”, pero Trump replicó: “Ellos deberían jugar con mujeres. Él es muy diplomático”, en referencia al silencio del directivo.

Este incómodo episodio llega justo el mismo día en que el Tribunal Supremo de EE.UU. confirmó una ley de Tennessee que prohíbe el cuidado de afirmación de género en menores, profundizando la sensibilidad del tema. La escena transmitida en vivo resultó surrealista: un evento protocolario convertido en polémica mediática, con bruscos cambios temáticos entre fútbol, transgénero y tensiones geopolíticas.

Lo que debía ser un agradable intercambio entre un líder político y embajadores del fútbol europeo, se transformó en una situación tensa, con la Juventus evitando comentarios que pudieran atraer polémica. Trump aprovechó para reforzar sus posturas ideológicas sobre género y deporte, mientras los jugadores y staff respondieron con cautela y diplomacia, dejando claro que este encuentro no será recordado por su alegría, sino por su carga política y social.