El tráfico de animales es el tercer delito más lucrativo del mundo, superado solo por el narcotráfico y la trata de personas. ¿Existe el tráfico de animales en Guatemala, si es así cuál es su alcance?
En esta oportunidad, el equipo de Expedientes realizó una investigación sobre cómo se realizan las ventas legales e ilegales de animales en nuestro país. También exploró qué tan difícil es obtener animales exóticos.
Abel Sandoval del Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP) explica que Guatemala es un país de tránsito para el tráfico ilegal hacia América del Norte, aunque también ha aumentado la venta de algunas especies en Guatemala.
En Guatemala, los felinos, las aves, los monos, los venados de cola blanca, las iguanas y las tortugas, son las especies más amenazadas debido a la caza furtiva y el tráfico de animales silvestres.
Petén es el departamento más afectado por las prácticas ilegales en contra de animales.
La investigación de este tema inició tras ver la publicación de una persona que ofrecía la ventade animales y la carne de algunos de ellos.
Personal de Expedientes se reunió con dicho vendedor para comprarle unas iguanas y carne de venado, descubriendo que en efecto, la persona realizaba este negocio. Aunque mencionaba que las ventas realizadas eran legales, en la factura que les entregó no mencionó la adquisición de carne de venado.
Un médico veterinario que examinó a las crías de iguanas explicó que el traslado de los reptiles no fue correcto y la factura no pertenece a una empresa debidamente registrada para la cría y venta de reptiles.
Danny Mazariegos, explicó que algunas empresas llegan registrar animales silvestres como animales de cría para comercializar con sus crías.
El veterinario pidió evitar comprar animales en mercados y denunciar la caza furtiva, pues daña seriamente los ecosistemas.
De acuerdo con Sandoval, existe una diferencia entre comercializar fauna exótica y la fauna silvestre, y esta es que la última se considera ilegal. “No se puede comercializar con fauna silvestre o nativa“, explica. La razón es que al ser retirados de su hábitat natural crean un desequilibrio ambiental. Aunque sí existen comercializadoras que están registradas como tal y pueden comercializar con fauna silvestre, cuando han cumplido con ciertos lineamientos ante las autoridades.
David Barillas, parte de CONAP en el área sur, explica que las redes sociales contribuyen al tráfico ilegal de especies.
Mientras que los traficantes han encontrado otra manera de acercarse a posibles clientes, muchas personas al ver animales exóticos comienzan a buscar cómo obtenerlos.
Aunque muchas empresas o personas aseguran tener la aprobación de CONAP, la realidad es que se encuentran operando bajo la ilegalidad.
Las personas que adquieren animales silvestres o exóticos sin la debida documentación, corren el riesgo de ser detenidos y acusados de tráfico ilegal de fauna.
Jackeline Pérez, del CONAP, explica cómo se produce la liberación de animales silvestres, algunos decomisados y otros entregados voluntariamente.
La Reserva Forestal Protectora de Manantiales Cordillera Alux es uno de los lugares más importantes en el área metropolitana para la liberación de animales silvestres.
Antes de ser liberados, los animales son examinados por veterinarios y puestos en cuarentena, para evitar enfermedades dentro del hábitat.
Sin embargo, existen algunos animales que no pueden ser liberados debido a que han convivido demasiado con seres humanos o presentan heridas que les imposibilitan una vida normal dentro de su hábitat.



