
Simón Pérez un economista que trabajaba como profesor de finanzas y junto a su pareja, Silvia Charro (quien trabajaba como consultora de Engel & Völkers), apuntaba a convertirse en un millonario. Sin embargo, en 2017 todo cambió y pasó de apuntar a ser un millonario a pedir dinero en internet para poder comer.
Pérez y Charro decidieron grabar un video viral para un medio español en el que recomendaban realizar hipotecas a tipo fijo. El contenido se volvió viral, no debido a lo que hablaban sino al estado de los protagonistas, pues parecía que ambos estaban bajo los efectos de sustancias estupefacientes.
Con la viralización del video, Silvia y Simón perdieron sus trabajos, y de acuerdo con algunas entrevistas también perdieron cerca de 600 mil euros en acciones. “En cuestión de siete días pasamos de tener una vidorra a no tener dónde caernos muertos”, explicó Pérez en 2018.
Le recomendamos: ¿Cómo Loni Willison pasó de ser una modelo reconocida a vivir en la calle?
Simón intentó salir a flote con diversos proyectos, pero terminó por recurrir a pedir donaciones en sus directos para poder comer.
Lo que en un inicio servía para que pudiera comer, acabó en una espiral de adicciones que transmitía en directo.
Los seguidores del economista comenzaron a realizar pedidos a cambio de dinero. Entre las solicitudes que suscriptores al ‘Kick’ de Simón realizaban incluían volcarse vómito en la cabeza, beberse su orina o consumir sustancias ilegales hasta el límite de perder la consciencia.
Ahora, quienes observan las transmisiones de Simón lo ven consumiendo todo tipo de sustancias estupefacientes. En sus directos habla con transparencia de lo que hace con el dinero que gana: consumir.
Recientemente, se difundió un clip en donde se ve a Pérez con dificultades para respirar y un discurso incoherente.
“El canal va de esto, de meterme hasta que me cierren el canal o hasta que me muera”, señaló en su última transmisión.


