La familia del joven Jesler que desapareció en el lago Atitlán, Panajachel, cumplió seis días de angustiosa espera sin señales que permitan ubicar el cuerpo, mientras claman a la población que se una a sus oraciones para poder encontrar a su ser querido y darle cristiana sepultura.
“Bendito el nombre de Jehová, tenemos fe que nos lo llevaremos a nuestra casa”, declararon los familiares, quienes han recibido el apoyo de muchas personas de Santa Cruz que han dejado sus trabajos para acompañarlos en este momento tormentoso.
Las horas han sido bastante difíciles desde el sábado pasado cuando recibieron la lamentable noticia del accidente en el carro acuático.