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Por Nancy Mendez
29 de Junio de 2021 a las 3:12 pm

Los retos de pertenecer a la comunidad LGBTIQ+ en Guatemala

Los miembros de la comunidad LGBTIQ+ afirma que no busca adoctrinar, únicamente que sus derechos sean respetados.

La sigla LGBTIQ+ significa: Lesbiana, Gay, Bisexual, Transgénero, Intersexual, Queer y Otros; cada 28 de junio se conmemora el Día del Orgullo LGBT y otras variantes. Expedientes trató en su investigación de este domingo, los retos que conlleva pertenecer a esta comunidad en Guatemala.

Durante la entrevista, miembros y activistas de la comunidad expresaron cómo continúan siendo invisibilizados, y también cómo en muchas ocasiones la ignorancia y el odio hace que se cometan crímenes contra ellos.

Aún en 2021, cientos de guatemaltecos temen expresar su verdadera orientación y/o identidad sexual, la razón es la intolerancia y violencia hacia ellos.

Crímenes contra la comunidad LGBTIQ+

Ejemplo de el tipo de odio que se genera hacia esta comunidad es el asesinato de la activista y dirigente trans Andrea González. La noche del viernes 11 de junio fue asesinada en el centro histórico de la Ciudad de Guatemala.  En los últimos meses, Gonzáles había solicitado ayuda debido a las amenazas que recibía.

Días antes, Cecy Caricia Ixpata, otra miembro de OTRANS fue asesinada en Baja Verapaz. Dos personas no identificadas la agredieron de forma brutal. Ixpata también había solicitado ayuda al Ministerio Público por recibir amenazas.

Y unos días después, el 14 de junio, un hombre homosexual fue asesinado en Morales, Izabal.

El Observatorio Nacional de Derechos Humanos LGBTIQ+ señala que en lo que va del año se han reportado 14 asesinatos de miembros de la comunidad.

Los miembros de la comunidad explican que no buscan adoctrinar a la sociedad guatemalteca o algún privilegio. Lo que buscan es que sus derechos se respeten para poder tener un desarrollo pleno y libre de ambientes donde se les violente.

Celia Medrano, experta en derecho internacional en derechos humanos, señala: “Si no somos capaces de indignarnos ante el daño físico o verbal de cualquier persona, justificándolo porque esa persona pertenece a un grupo con el que yo no estoy de acuerdo o no me identifico, estamos mal como sociedad”.

Irma Moreno, es madre de Ricardo, un miembro de la comunidad gay, cuenta cómo al inicio no todo fue color de rosa, pero ahora lo acepta y ama a la persona en la que se ha convertido: un joven lleno de sueños y proyectos.