La Organización de los Estados Americanos resaltó el acuerdo alcanzado con los gobiernos de Guatemala y Belice para elaborar un plan conjunto que permita acatar de manera ordenada y pacífica el fallo de la Corte Internacional de Justicia sobre el diferendo territorial en la zona de Adyacencia.
El secretario general de la OEA subrayó que ambos países han mantenido el compromiso con el diálogo durante más de dos décadas, reconociendo la importancia de resolver controversias por esta vía.
Destacó que el proceso cuenta con legitimidad democrática, ya que las poblaciones de ambas naciones fueron consultadas mediante referéndum, lo que otorgó aval soberano a los gobiernos para llevar el caso ante la Corte.
Las autoridades beliceñas calificaron la etapa actual como crítica y reafirmaron su disposición a participar de manera constructiva en el diálogo facilitado por la OEA.
El organismo continental aseguró que su papel es crear estabilidad y soluciones sin tomar partido, apostando a la solución pacífica de controversias. El acuerdo marca un paso firme hacia la estabilidad regional con el acompañamiento de la comunidad internacional.