Guatemala avanza en 2026 con una reestructuración del sistema penitenciario, enfocada en fortalecer la seguridad dentro de las cárceles y recuperar el control de los centros de detención del país.
Las autoridades impulsan la construcción de cárceles de alta seguridad y la habilitación de nuevos módulos especializados, como parte de una estrategia orientada a reducir el hacinamiento y mejorar las condiciones del sistema carcelario.
Otro de los ejes principales del plan contempla la modernización tecnológica para bloquear señales de comunicación dentro de las prisiones, con el objetivo de frenar delitos como las extorsiones coordinadas desde los centros penitenciarios.
El proyecto busca reforzar la vigilancia y el control interno mediante infraestructura más segura y herramientas tecnológicas que permitan limitar operaciones ilícitas desde las cárceles.
Con estas medidas, el Gobierno pretende transformar el sistema penitenciario y responder a uno de los principales desafíos en materia de seguridad y control carcelario en Guatemala.