
Ángel Efraín Méndez Roblero, un niño del municipio de Tectitán en Huehuetenango, se ha convertido en un ejemplo de perseverancia para toda su comunidad al demostrar que los sueños no conocen límites a través de su pasión por el fútbol.
A pesar de las dificultades físicas que presenta en una de sus piernas, que limitan su movilidad, Ángel no permite que esta condición sea un obstáculo para hacer lo que más le gusta en la cancha.
La historia de este pequeño futbolista inspira a creer en uno mismo y demuestra que con disciplina, fe y perseverancia es posible alcanzar los sueños.