El Real Madrid volvió a los entrenamientos con la mirada puesta en un duelo clave de Champions, pero todas las miradas se centraron en la ausencia de Kylian Mbappé. El delantero no pudo trabajar con el grupo en la sesión más reciente, generando preocupación a pocos días de un partido decisivo.

El motivo no es menor. Mbappé arrastra molestias tras el fuerte golpe que recibió en el último partido ante el Girona, donde sufrió un codazo que le provocó una herida en la ceja y obligó a recibir puntos de sutura. Aunque logró terminar ese encuentro, el cuerpo técnico ha optado por manejar su situación con cautela.
Desde el club aseguran que su ausencia en el entrenamiento responde a pura precaución, evitando riesgos innecesarios en un momento clave de la temporada. A pesar de no ejercitarse con normalidad, el entorno del jugador transmite tranquilidad y confía en que estará disponible para el compromiso europeo.

La situación llega en un contexto delicado para el equipo dirigido por Álvaro Arbeloa, que necesita remontar tras caer en la ida ante el Bayern Múnich. Con la eliminatoria cuesta arriba, la presencia del francés es considerada clave para mantener vivas las aspiraciones blancas.
Por ahora, en el Real Madrid reina la prudencia, pero también el optimismo. Todo apunta a que Mbappé volverá a los entrenamientos en los próximos días y podría estar listo para el gran reto europeo. Su evolución marcará el pulso de un equipo que se juega buena parte de la temporada en 90 minutos.