
Andréa Russo, un hombre de 35 años, con antecedentes de adicción a las drogas, murió al lanzarse al motor de un avión en el aeropuerto de Bérgamo, Milán.
El hecho ocurrió, cuando Russo salió de su vehículo, corrió por la pista y fue succionado por uno de los motores de un Airbus A319.
La tragedia ha conmocionado a las autoridades italianas, que ya investigan los detalles del suceso para esclarecer cómo logró ingresar a una zona restringida del aeropuerto.