
Las autoridades norteamericanas y mexicanas informaron sobre el descubrimiento de un túnel debajo del río Bravo que conectan El Paso, Texas, y Ciudad Juárez, Chihuahua.
Según información preliminar esta construcción era utilizada por organizaciones criminales para el tráfico de drogas y personas migrantes.
El túnel estaba recubierto por vigas de madera en las paredes y el techo, las cuales sostienen cables tuberías y lámparas para iluminar el lugar.