
El Mundial de Clubes 2025 no solo consagra al mejor equipo del planeta, sino que también lo convierte en uno de los más ricos. El campeón del torneo embolsará entre 95 y 125 millones de dólares, una cifra histórica que depende del rendimiento en la fase de grupos y del acuerdo económico previo firmado con la FIFA. Esta edición ha superado ampliamente las recompensas otorgadas en ediciones anteriores.
El desglose de los premios revela una estructura que premia el avance en cada ronda. El club que logre levantar el trofeo asegura 7.5 millones por clasificar a octavos, 13.1 millones por llegar a cuartos de final, 21 millones por alcanzar semifinales y 40 millones más por proclamarse campeón del torneo. A esto se suman los bonos por la fase de grupos: 2 millones por cada victoria y 1 millón por empate.
Además, existe una compensación por participar que va desde los 12 hasta los 38 millones de dólares para los equipos europeos, determinada por criterios deportivos y comerciales que la FIFA mantiene en reserva. Este componente eleva considerablemente los ingresos totales de los clubes más fuertes, incentivando aún más la competencia desde el inicio del torneo.
El subcampeón también recibe una suma millonaria, con recompensas similares por rondas superadas, pero con una diferencia clave en el premio final: 30 millones por el segundo lugar, frente a los 40 que gana el campeón. Los grandes finalistas son el PSG y el Chelsea, que se medirán el próximo domingo 13 de julio a las 13:00 horas de Guatemala. Con estas cifras, el Mundial de Clubes 2025 confirma su transformación en una mina de oro para los clubes que logran avanzar hasta las últimas instancias.
