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Por Nancy Mendez
2 de Septiembre de 2021 a las 11:12 am

Científico no se baña desde hace cinco años y su motivo divide las redes sociales

Un científico estadounidense afirma que no se baña desde hace cinco años, y los usuarios de redes sociales tienen opiniones contrarias.

James Hamblin es un científico y profesor de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Yale en Estados Unidos, quien no se baña desde hace cinco años.

Si bien, la mayoría de los especialistas coinciden que los baños regulares evitan infecciones, enfermedades y mejoran el estado de ánimo, las declaraciones de Hamblin dividen a usuarios de redes sociales. Este estadounidense dejó de ducharse en 2015 para demostrar que no existe “necesidad médica” para hacerlo.

James Hamblin, el especialista en medicina preventiva y profesor de la  Universidad de Yale que cuestiona cómo y cuánto nos bañamos - BBC News Mundo
Un científico estadounidense afirma que no se baña desde hace cinco años, y los usuarios de redes sociales tienen opiniones contrarias. | Foto: BBC

Al ser abordado por sus razones para dejar de ducharse, él explicó: “Pasamos dos años completos de nuestra vida bañándonos. ¿Cuánto de ese tiempo (y dinero y agua) es un desperdicio?”, preguntó. Y agregó: “Sé de muchas personas que se bañan muy poco. Sabía que era posible, pero quería intentarlo por mí mismo para ver cuál sería el efecto”.

El hombre se muestra satisfecho con los resultados que ha obtenido. Afirma que dejó de oler mal y su cabello se mira mucho mejor.

Este hombre lleva sin ducharse desde 2015 para demostrar que "no hay  necesidad médica"
Foto: Clarin

En una entrevista con la BBC, Hamblin explicó que ver los efectos de abandonar los baños es “entender que lleva tiempo”. “Hubo momentos en los que me quería duchar porque lo extrañaba, olía mal y sentía que tenía grasa. Pero eso empezó a pasarme cada vez menos”, comenta.

Hamblin también señaló que se enjuaga cuando lo necesita o lo desea, pero la clave es que lo hace solo con agua.

Para el investigador, la ducha es algo “muy moderno”, pues la mayoría de la gente no solía tener acceso a agua corriente hasta los últimos cien años. “Es un acontecimiento muy nuevo en la historia de la humanidad: que tengamos que gastar tanto tiempo, dinero y recursos en bañarnos y si eso se combina con el conocimiento que tenemos sobre el microbioma de la piel. Me da curiosidad pensar que quizá estamos haciendo demasiado y podría ser beneficioso recortar”, añade Hamblin.

Fuente: El Comercio