El ataque armado dentro de una cevichería en la zona 6 capitalina no fue un hecho aislado.
Detrás de la escena que dejó varias personas fallecidas y heridas —entre ellas un niño de cinco años— se esconde una disputa criminal que, según las investigaciones, se ha gestado durante al menos tres años y que hoy mantiene en alerta a vecinos y autoridades.
El segmento de Archivos Criminales de esta semana le presenta una investigación especial: disputa sangrienta.
Un ataque que lo cambió todo
Este episodio marcó el inicio de una cadena de hechos violentos registrados en menos de 72 horas.
Aunque el ataque en la cevichería captó la atención, las autoridades señalan que hubo un hecho previo que pasó desapercibido y que sería el detonante de esta escalada.
El origen: una disputa que creció en silencio
En 2023, un hecho violento dejó ocho fallecidos y dos capturados en flagrancia, entre ellos un salvadoreño, ambos armados con fusiles AK-47.
Años antes, otro ataque frente al estadio La Pedrera dejó 11 mototaxistas heridos en medio de una disputa por el control del transporte irregular.
Estos antecedentes ya evidenciaban conflictos por territorio.

El ataque en la cevichería: objetivo en la mira
La hipótesis preliminar señala que el ataque tenía como objetivo principal a Evelyn Noemí Sinay Hernández, de 34 años, una mujer con antecedentes por asesinato, portación ilegal de arma y asociación ilícita que se dedicaba a la distribución de drogas en diferentes puntos de ese sector.
Sin embargo, el Ministerio Público no descarta que también fueran blanco otras personas con posible perfil pandillero dentro del lugar.
En la escena fueron recolectados más de 100 indicios entre pruebas biológicas y balísticas.
72 horas de terror
El 20 de abril por la mañana, dos hombres resultaron heridos cerca del mercado San Martín. Ese mismo día por la tarde ocurrió el ataque en la cevichería y horas después otro hecho armado dejó dos heridos en la 18 avenida y 8ª calle.
Al día siguiente, en Cipresales, un ataque dejó dos mujeres fallecidas y dos heridas. En el tercer día, en la ruta hacia Chinautla, fueron localizados dos cuerpos envueltos en sábanas, quienes murieron por estrangulación.
Una guerra que sigue latente
La secuencia de estos hechos evidencia que la violencia en la zona 6 responde a una disputa compleja entre estructuras criminales que buscan controlar territorios estratégicos para el narcomenudeo.
Mientras tanto, los vecinos permanecen en alerta ante el riesgo de nuevos ataques derivados de una confrontación que continúa activa.