
El “burnout al volante”, un fenómeno cada vez más común en ciudades congestionadas, surge por el estrés acumulado y la mala calidad de sueño, explica Ximena Fuentes, experta en salud mental.
Esta condición, que se manifiesta como ira descontrolada en el tráfico, puede mitigarse con técnicas simples: desde respiración profunda hasta escuchar música relajante.
Estudios revelan que 40% de los conductores urbanos experimentan episodios de furia al manejar, lo que aumenta riesgos de accidentes y conflictos viales.