Dickson Ndiema, agresor y asesino de Rebecca Cheptegei, murió luego de varios días de agonía. El sujeto le prendió fuego a la atleta en su vivienda, quemándola viva delante de sus dos menores hijas con gasolina y le prendió fuego en Kenia, donde ella residía. Ndiema, a causa del brutal ataque, resultó también herido a un 30% de su cuerpo quemado y falleció en un hospital de la zona.