Una espesa neblina obligó a suspender el encuentro entre Deportivo Marquense y Xelajú MC apenas 23 minutos después de su inicio. Sin embargo, lo más preocupante no fue la cancelación del partido, sino los graves incidentes que se desarrollaron mientras el juego estaba detenido.
Durante la pausa, comenzaron los roces entre supuestos aficionados infiltrados de Xelajú y seguidores de Marquense. Según testigos, la tensión en las gradas aumentó rápidamente cuando seguidores visitantes comenzaron a provocar verbalmente a la afición local, lo que desencadenó una serie de agresiones físicas. Elementos de la Policía Nacional Civil intervinieron para retirar a la afición visitante del estadio, pero el ambiente ya estaba completamente descontrolado.
Uno de los momentos más impactantes ocurrió cuando un presunto aficionado de Xelajú, tomó una olla con atol hirviendo perteneciente a una vendedora que se encontraba en el graderío y la lanzó contra la afición de Marquense. El incidente, que fue captado en video, no solo causó indignación en redes sociales por la brutalidad del acto, sino también por la injusticia hacia la vendedora, quien perdió su producto y las posibles ganancias del día.
Los gritos, insultos y empujones dentro del estadio se trasladaron al exterior, donde continuaron los disturbios. Reportes ciudadanos señalaron que personas, presuntamente aficionados de Xelajú MC, quebraron los vidrios de varios vehículos estacionados en las inmediaciones del estadio.
Este hecho generó muchas críticas en redes sociales, ya que muchos cuestionan la falta de seguridad y piden castigos firmes para los responsables. El partido se reanudó más tarde y terminó 1-0 a favor de Marquense, pero el marcador quedó en segundo plano tras los incidentes.