Lunes, 26 de Septiembre de 2016 | 3:46 pm

Después del Dieselgate, Volkswagen apuesta todo a la electricidad

Después del Dieselgate, Volkswagen apuesta todo a la electricidad
Después del Dieselgate, Volkswagen apuesta todo a la electricidad

La semana que viene presentará en París un prototipo que la marca se encarga de promocionar como revolucionario. Será construido sobre la futura plataforma MEB, que empezará a ser usada en 2020 y promete igualar los costos de producción con los de un auto con motor a explosión.

El año pasado explotó uno de los escándalos más grandes que recuerde la historia del automóvil. Se comprobó que la mismísima Volkswagen había ideado un software para algunos de sus motores Diesel capaz de reconocer el momento en que estaba siendo sometido a una prueba de emisiones y de modificar la entrega de potencia y torque para alterar los resultados de la prueba. Con cabezas aún rodando por el caso que se denominó Dieselgate, el fabricante alemán quiere dar vuelta la página y apostar todo su futuro a los propulsores eléctricos.

Esta estrategia la empezará a materializar a partir del Salón del Automóvil de París, que comenzará la semana que viene, cuando estrene un prototipo eléctrico al que Volkswagen lo promociona como "revolucionario", a la par de modelos como el Escarabajo o el Golf, dos de los modelos más vendidos de todos los tiempos.

Para ello Volkswagen tiene prevista la aplicación de una nueva plataforma de producción denominada MEB, a partir de 2020, que tomará lo mejor de la actual MQB, sobre la que se fabrican un gran número de modelos de todo el grupo alemán (Volkswagen, Audi, SEAT y Skoda), pero adaptada a las necesidades de la propulsión eléctrica. Es más, desde el fabricante aseguran que se trata casi de un cambio culturar, inaugurando un nuevo capitulo en materia de técnica e industrialización.

Hace dos años que Volkswagen fabrica los Golf GTE, un híbrido enchufable (combina un motor térmico con otro eléctrico que alternan su funcionamiento, y sus baterías pueden ser recargadas al enchufarlas a una red eléctrica), y el e-Golf, un auto puramente eléctrico. Hasta el momento se han hecho unas 60 mil unidades utilizando la misma plataforma del resto de la gama (MQB).

La implantación de la nueva MEB hará que los costos de fabricación de los autos eléctricos se reduzcan drásticamente. Según los cálculos de la empresa, para 2020 deberían estar en los mismos valores que los de un vehículo con motor térmico. Para esto se contempla un fuerte incremento de la automatización en los procesos de producción.

Volkswagen explica que los beneficios de la plataforma MEB radica principalmente en la flexibilidad que ofrece. Esta estructura de producción fue concebida alrededor de las baterías y contempla los elementos que se prevén para los autos en un futuro cercano, como los sistemas de comunicación entre vehículos, los de conectividad e interacción con las personas y todos aquellos que estén involucrados en la conducción autónoma.

El primer prototipo que adelantó la plataforma MEB fue el BUDD-e, presentado a principios de año en la muestra de tecnología CES de Las Vegas. Ahora se espera que el concept que aparecerá en París forme parte de la próxima generación de vehículos eléctricos, con autonomías que puedan superar los 500 kilómetros y que se reduzcan los tiempos de recarga de las baterías.

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